Babel Fat Tower
Inspirada en la efímera práctica de “White Art” de principios del siglo XX, que utilizaba, entre otros materiales, manteca para crear objetos para escaparates, esta escultura—hecha de grasa y huesos—reinterpreta La Torre de Babel de Pieter Brueghel el Viejo (1563). Expuesta al calor de luces teatrales, se derrite lentamente, evocando el simbolismo de la Torre: los ciclos de ambiciones humanas que, con el tiempo, se vuelven frágiles e inevitablemente decaen. La obra no tiene un momento definitivo, mucho menos una conclusión fija: es tan válida en su construcción como en su colapso, así como en su estado de transformación constante.






